Nos apetece visitar Getaria y como somos libres y conscientes nos acercamos al pueblo con la intención de pasarlo bien, disfrutar del ambiente, de la belleza del lugar y la seriedad y entereza de sus gentes abiertas al mar, la vida y el planeta. Un pueblo de tamaño pequeño pero con un gran horizonte. Un pueblo grande que hizo pequeño el mundo. Se respira paz y tranquilidad. Siempre nos acogen con amabilidad y respeto, cosa que agradecemos sinceramente. Es un auténtico placer. Se valora la libertad, el aire puro, la hermosura y la comprensión. El agua de la fuente. Huele a sal y algas, a cáñamo, sabe a mar vivo y roca antigua. La tierra está quieta, es fértil, verde, el mar se agita inquieto, como nosotros que no encontramos asiento duradero y somos extranjeros en todos los lugares. No sabemos qué buscamos o qué nos impulsa a seguir un camino que nunca termina ….. gracias por dejarnos pasar en paz. Andrés y Agus, el viaje. Vean las fotos para seguir el hilo de nuestra estáncia.