Bermeo

Partimos de Mundaka en direción a Bermeo porque el apetito aprieta y se hace tarde. Aparcamos en el puerto y exploramos la oferta culinaria que es variada y abundante. El pueblo vibra de vida. Preguntamos en varios establecimientos pero está todo reservado, seguimos con la búsqueda al albúr del destino hasta que topamos con un lugar bien situado, yo diría que estratégico, con unas vistas excelentes a la dársena, el Restaurante Jokin, donde nos acomodamos y damos buena cuenta de unas ensaladas con frutos del mar y un bonito al estilo de Bermeo que degustamos con agrado. Ingerimos unos tragos de una sidra excelente, suave, con sabor a manzana. Unos postres caseros y después unos cafés en la terraza, donde charlamos animadamente de nuestras cosas. Acostumbramos a comer al estilo Okinawa, es decir, nunca nos llenamos, cuando llegamos al 80% paramos. Es saludable y el cuerpo lo agradece, se facilita la digestión y no te empachas. Visitamos la parte alta del lugar y contemplamos entretenidos las peculiaridades de las calles y las construcciones. Después de un paseo tranquilo descendemos por unos callejones vericuetados y laberínticos, estrechos, hasta el puerto. Nos acomodamos en una mesa de la terraza del bar Atxetak para repostar y ver a la gente pasar una tarde de domingo. Constatamos que el reloj de la iglesia funciona con puntualidad. El tiempo pasa y tenemos que volar el Drone, tomamos el coche y partimos del lugar contentos y satisfechos por la experiencia pacífica y el buen trato. Gracias. A la salida aparcamos en un mirador y despegamos el Drone para volar en un espacio precioso. Mas tarde ponemos rumbo a casa, comentamos la bondad de la excursión y damos gracias por todas las aportaciones.

Mi gran amigo Andrés, una buena persona.
Volando en Bermeo
Cielo despejado

Deva

Municipio y localidad costera del País Vasco. Regresamos a Deva por la carretera de la costa respetando el límite de velocidad con la tranquilidad de los viajeros sin deudas, los que avanzan sin dejar asuntos pendientes por detrás, libres y alegres; al paso contemplamos el paisaje y las gentes que lo comparten e integran. El Sol insiste pero la temperatura es aceptable, incluso agradable. Esta vez somos dos bípedos y un cuadrúpedo. Aparcamos en la parte alta del pueblo, es domingo y con el buen día el pueblo está repleto de visitantes. Utilizamos varios ascensores en nuestro descenso hacia el centro, paramos en Álvarez Jatetxea, en la Plaza Zaharra 7, en una plaza con fuente de agua fresca frente a la Iglesia de Santa María, donde nos tomamos unos vinos y unas aceitunas. Damos de comer a Fiona un paté exquisito y como tenemos apetito nos encaminamos a la Taberna Labatai en J.M. Ostolaza Kalea, 1 , donde nos tomamos un menú riquísimo por 10 euros, siempre nos atienden con respeto y amabilidad. Gracias. Con la tripa llena y como el tiempo acompaña tomamos el rumbo de la alameda y por el paseo de la playa nos dirijimos a la Taberna Itxas Gain, Nafarroa Plaza, 1 donde ocupamos una mesa en la terraza con vistas a la playa. Hace un día estupendo. Pienso en el significado del nombre del pueblo: Deva. En sánscrito significa, Deidad, Dios. Me tomo un zumo de naranja natural estupendo. Mi colega se toma una caña. Cae la tarde. Regresamos al coche. Siempre encontramos a alguna persona impertinente que se entromete sin respeto en los asuntos ajenos, es una pena. Salimos del pueblo por la carretera de la costa y paramos en un mirador para volar el Drone. Ha sido un día magnífico. La gente en Deva es amable, atenta y respetuosa. Sin duda, volveremos. En el mirador somos testigos de un incidente que omito calificar. Estamos tranquilamente disfrutando del horizonte marino cuando llega un joven en un BMW descapotable haciéndose pasar por policía, un tipo con una pedrada importante al que ignoramos con unas caracajadas serenas. Cuando queremos salir del mirador nos encontramos con el auto del falso policía bloqueando la salida. Le solicitamos amablemente que retire el coche para poder salir y se niega, nos pide 50 euros. Pienso que no se puede ser más idiota. LLamamos al 112, cuando el tipo se percata monta en el coche y sale a toda velocidad con cara de preocupación. Otro tonto en la carretera. Ha sido un gran día. Damos gracias por todas las ofrendas.